Medicina Crítica
Una buena planeación del futuro no sólo deber rendir frutos en lo inmediato
de nuestra existencia; debería tener efectos en un digno y bien preparado tránsito
a la muerte. Por ello el Dr. Ignacio Morales Camporredondo, especialista en
Medicina crítica, del Hospital Mocel,
expone a Mediks.com la importancia de pensar en un plan de vida que contemple
la muerte y analiza el papel ético de los médicos en este difícil momento para
el enfermo y su familia. “En primer instancia –apunta el médico-- debemos platicar
con la familia y discutir acerca de si desearíamos detener cualquier esfuerzo
para mantener nuestra vida, particularmente en momentos de emergencia o de salud
crítica, de esta manera evitaremos que nuestros seres amados deban atravesar
por el doloroso, inútil y frustrante derroche de recursos económicos y emocionales.”
Aunque el doctor Morales reconoce que este no es un tema fácil de abordar o
de pensar siquiera, pero que todos los seres humanos somos potenciales candidatos
a pasar por lo que se llama medicina crítica; es decir, de sentir ese conjunto
de síntomas o signos potencialmente letales como los que presenta la insuficiencia
cardiaca, por ejemplo. A veces el cuadro médico indica que, se haga lo que se
haga, el paciente está condenado a morir ¿qué debe hacer la familia, entonces?
¿Cuál es el deber del médico? Especialista en el tema, el doctor Morales fundó
los dos organismos rectores de la Medicina Crítica del país; el Consejo Mexicano
de la Medicina Crítica y la Asociación Mexicana de Medicina Crítica y Terapia
Intensiva. De esta última preside el Comité de Ética desde hace dos años.
Esta experiencia y la de ser decano de la especialidad en la UNAM le ha permitido
estudiar el caso y concluir datos reveladores: "El dilema de mantener o no con
vida a un enfermo es muy común; por ejemplo, en la unidad de terapia intensiva
del Hospital Mocel, atendemos más o menos entre 340 y 400 enfermos al año, al
menos en el 20 o el 30 por ciento de ellos tenemos, en algún momento de su tratamiento,
algún dilema de este tipo”, señala. Con casi 35 años de trabajo, 25 de los cuales
se dedicó a formar más de 150 especialistas en la medicina crítica, el doctor
Morales vio nacer la especialidad de la medicina crítica, que en nuestro país
-uno de los primeros del mundo en impulsarla-- tiene sus orígenes en los años
60.
"En la actualidad hay una gran cantidad de Medidas de Apoyo Vital (MAV) que
evitan la muerte inmediata, pero pueden constituir un gran problema, porque
pueden representar una gran erogación de recursos materiales, sentimentales
y sociales, que muchas veces no tienen razón de ser, porque no existen esperanzas
razonables de recuperación", explica el doctor Morales. "Para nosotros -continúa--
es difícil delimitar cuando sí, cuando no y hasta cuándo. Por el momento, actuamos
como el médico de cabecera del enfermo grave y coordinamos la acción de los
diversos especialistas. A veces, ante situaciones de dilema ético, nos toca
actuar como orientadores de las decisiones, por lo que tenemos que estar muy
bien cimentados en líneas de pensamiento claras y bien definidas.
Dr. Morales, en su opinión ¿Cuál es una actuación adecuada del médico en
estas situaciones?
Estar consciente que la única persona autorizada para la toma de decisiones
es el propio enfermo. Ni la familia, ni el médico, ni las autoridades hospitalarias
tienen derecho a contrariar la voluntad del paciente. El especialista debe buscar
conocer los deseos del enfermo, el problema radica en que una buena cantidad
de ellos padece alteraciones en su capacidad mental, ya sean transitorias o
permanentes y no es posible conocer su voluntad de viva voz. Entonces se utilizarán
mecanismos indirectos como la familia. Pero esta información no siempre es clara,
hay percepciones contradictorias e intereses creados. Lo adecuado es reunir
la mayor cantidad de elementos con apoyo del médico tratante, sobre todo si
éste conoce a la familia, al enfermo y ya tiene tiempo de haberlos tratado.
En México no existe una figura jurídica que garantice que la última voluntad
del paciente en este sentido deba ser respetada, el único Código Penal que toca
el tema y es el del Estado de México".
¿Qué sucede cuando el especialista sabe que lo mejor es no aplicar las Medidas
de Apoyo Vital?
Se han ideado comités de suspensión de apoyo vital. En forma ideal, éste debiera
ser el órgano que tomara las decisiones, pero la verdad es que en México nadie
quiere participar porque como no tienen apoyo jurídico, la responsabilidad es
muy grande. Lo que se hace es hablar con la familia, con el médico tratante
y más que suspender, ya no iniciamos las MAV, para que el enfermo siga su curso
clínico. La suspensión de medidas ya iniciadas puede tener implicaciones legales.
Uno de los fundamentos del Juramento de Hipócrates es no hacer daño, pero hay
muchas formas de incurrir en ello; por ejemplo: no vigilando la economía del
paciente y utilizando sistemas diagnósticos y terapéuticos innecesarios o exageradamente
costosos, que no tengan un adecuado fundamento para el beneficio de la salud.
A veces un hospital como institución, puede ver con buenos ojos a los médicos
generadores de recursos y esto puede conducir a un vicio mental que a la postre
no le resulta benéfico, porque cuando la gente percibe que lo que recibió no
era lo apropiado, no sólo no regresan, sino que desmotivan a otros. El médico
tiene que estar consciente de que la mejor forma de servir es a través de un
comportamiento estrictamente ético, donde se brinde lo mejor que se pueda al
precio más bajo.
¿El Hospital Mocel cuenta con Comité de Vigilancia?
Sí, yo lo presido. Tenemos reuniones mensuales para analizar casos que se presten
a discusión, de los que haya quejas o que no estén claros; analizamos los puntos
y se emiten recomendaciones. Los comités no son organismos normativos sino asesores.
La mejor recomendación que cualquier paciente puede recibir es la información,
por ello considero que existe una serie de puntos a seguir:
- Tratar el tema
- Buscar obtener información clara
- Explicarle al sujeto las consecuencias de su decisión.
- Asegurarnos que el enfermo sabe lo que está decidiendo
- Establecer líneas claras de autoridad en la familia
- El médico no debe tomar decisiones ni dirigir la decisión
- El médico sólo debe informar claramente a los enfermos y sus familiares de las diversas alternativas y las consecuencias de sus decisiones
Si requiere de mayor información llene nuestra forma de cont@cto. |